La presidenta del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), Paula Benavides, junto al vicepresidente de ese organismo, Sebastián Izquierdo, expusieron ante la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados respecto al proyecto del gobierno que solicita elevar el endeudamiento fiscal en US$6.200 millones.
En la cita, la economista afirmó que la medida se justifica por el deterioro fiscal, pero que en simultáneo se necesita tomar acciones para avanzar en la consolidación fiscal y que la deuda no supere el 45% del PIB establecido como límite prudencial.
"El mayor endeudamiento solicitado responde principalmente al deterioro del déficit fiscal respecto al proyectado en la Ley de Presupuestos”, dijo Benavides, agregando que parte de las presiones sobre el gasto fueron advertidas oportunamente por el organismo que encabeza, y que “resulta indispensable que se avance simultáneamente en la implementación sostenida de las medidas necesarias para materializar una senda de consolidación fiscal que permita estabilizar el nivel de deuda por debajo de su nivel prudente”.
Benavides destacó que la solicitud de mayor endeudamiento del proyecto refleja que aún está pendiente la generación de suficientes fuentes de financiamiento permanentes referidas a un mayor crecimiento económico, eficiencia del gasto público, menor evasión y elusión tributaria, y mayores ingresos fiscales, para solventar los gastos comprometidos.
De esta forma, la economista señaló que “el plan de acciones correctivas, que contempla un ajuste fiscal en su segunda etapa por US$1.000 millones, reduciría la presión sobre el déficit efectivo proyectado. Por ello, el CFA reitera el llamado de mantener el esfuerzo de consolidación comprometido por la actual administración".
Además, remarcó que las proyecciones para 2026 sitúan la deuda bruta entre 43,1% y 43,6% del PIB, reduciendo el margen respecto del nivel prudente definido por la regla fiscal (45% del PIB).
“Operar cerca de ese umbral o sobrepasarlo no es inocuo: una deuda más elevada incrementa de manera permanente el gasto por intereses, componente que ya registra presiones crecientes, y puede presionar al alza las tasas de interés domésticas, encareciendo el crédito para hogares y empresas, afectando la actividad económica, y reduciendo el margen de maniobra fiscal ante eventos extraordinarios adversos”, indicó.
Por ello, la presidenta del CFA remarcó que “resulta indispensable que se avance simultáneamente en la implementación sostenida de las medidas necesarias para materializar una senda de consolidación fiscal que permita estabilizar el nivel de deuda por debajo de su nivel prudente”.

José Pablo Gómez, director de Presupuestos. Foto: Aton.
Dipres defiende medida
El director de Presupuestos, José Pablo Gómez, defendió en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados el proyecto del gobierno, afirmando que de no prosperar la iniciativa tendrán que realizar recortes adicionales y se superará pronto el límite prudente de la deuda de 45% del PIB.
Gómez expuso ante los parlamentarios la necesidad del mayor endeudamiento afirmando que “si no hacemos nada, vamos a superar rápidamente el 45%. El dinero no se inventa, de ahí la importancia de ir tomando medidas adicionales para buscar mejores fuentes de crecimiento, ajustes de gasto y nuevas fuentes de ingresos”.
Planteó que lo que suceda con las finanzas públicas también se reflejará en las clasificadoras de riesgo internacionales que van a observar tres cosas: “Si los números son creíbles y van a preguntar la trayectoria en que se pueda servir la deuda; si es creíble, aunque exigente, entonces considerarán que tienes un plan; y lo tercero es que se cumpla el plan”.
Los diputados le preguntaron qué sucederá si no se aprueba la norma para elevar el endeudamiento, ante lo que indicó “la respuesta es que no vamos a poder servir la deuda, no solo no pagar, pero si queremos cerrar el año con un nivel de gasto que sea compatible con los compromisos, este financiamiento se requiere”.
Agregó que “si no se aprueba se deberá ajustar los presupuestos de todo el mundo, en el entendido que no queremos superar el 45% de nivel prudente de deuda. Hay acciones como retomar la senda de sostenibilidad, incrementar la base para que se tribute más; y mejor eficiencia en el gasto”.
Insistió en que “sin financiamiento adicional en la práctica no podríamos cumplir los compromisos. Un problema de liquidez en una casa es el mismo desafío, se puede comprometer solo lo que se puede financiar”.
Gómez sostuvo que como Dipres hay una serie de procesos que están actualizando para racionalización del gasto público y que “vamos a empezar a mirar el Presupuesto en un marco de mediano plazo y también estamos mirando mucho los programas, porque vemos con preocupación que programas con mal evaluación y siguen recibiendo recursos, esos es algo a revisar en la próxima tramitación presupuestaria”.
Proyecto misceláneo: economistas plantean ajustes para mitigar riesgos fiscales
Destacados economistas de nuevo fueron protagonistas en la comisión de Hacienda del Senado, que analiza el proyecto de reconstrucción y reactivación.
Uno de ellos fue Guillermo Larraín. El académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile sugirió que el plan del Ejecutivo debe recentrarse en el crecimiento para acotar el riesgo fiscal y volverla políticamente durable.
“Esta reforma reposa sobre un supuesto que hay que discutir, que es qué condiciones políticas se van a dar en el futuro para mantener esta baja de impuestos y que se produzca, por lo tanto, el impacto que se pretende”, dijo.
El investigador de Horizontal, Juan José Obach, indicó que “el proyecto es necesario, pero debe mitigar riesgos fiscales y ajustar diseño de algunas medidas”.
A su juicio, la iniciativa debe acompañarse de ingresos y ahorros más ciertos, además de afinar el diseño del crédito tributario al empleo y de medidas ambientales como el reembolso ante invalidación de Resolución de Calificación Ambiental.
El investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Jorge Rodríguez, instó a que el crecimiento y la sostenibilidad fiscal avancen en equilibrio, porque se potencian. “Hay medidas a la mano que ya están desarrolladas para poner en este mismo proyecto y, por lo tanto, atenuar ese riesgo”, dijo.
El también académico de la FEN de la Universidad de Chile, Alejandro Micco, reparó en que el proyecto debe ser una oportunidad de reconstrucción y crecimiento, no una fuente adicional de incertidumbre fiscal.
“Hay una serie de otras medidas que sí creo que tienen mucho costo fiscal y poco impacto en el crecimiento que creo que debería haber una discusión más larga en esto”, explicó.