Recientemente, el World Economic Forum entregó el ranking anual que mide la competitividad de 144 países, en el que sitúa a Chile en el primer lugar de América Latina y en el puesto 33 a nivel general.
Esta clasificación internacional mide las distintas áreas que diferencian el potencial de las naciones. Entre las variables de infraestructura, destaca el indicador "penetración de la telefonía móvil por cada 100 habitantes", en el que Chile subió 17 lugares, saltando del puesto 47 al 30 en un año. ¿Qué factores explican este resultado?
En el país, el desarrollo de la telefonía móvil ha sido calificado como una verdadera revolución tecnológica: hoy existen más de 23 millones de teléfonos celulares activos; es decir, por cada 100 chilenos y chilenas hay 140 aparatos, una cifra similar al número de dispositivos por persona que existen en Alemania y Reino Unido; y superior al promedio de América Latina (92) y el mundo (68).
La evolución de los teléfonos móviles ha devenido en aparatos inteligentes o "smarthphones", que incluyen innumerables aplicaciones que no serían posibles de usar sin conexión a internet. De hecho, en los últimos 30 meses, las conexiones de internet móvil se han multiplicado por seis: hoy por cada 100 habitantes existen 22,7 conexiones. Esta fuerte demanda no se va a detener, tal como lo auguran los expertos, como lo proyecta la autoridad y como lo exigen los clientes.
La relación entre telefonía móvil y competitividad es estrecha. Sin mencionar el uso tradicional del celular, en el caso de internet móvil las personas pueden acceder a diversas plataformas de información o gestionar en forma remota sus propios negocios; enviar correos electrónicos con archivos adjuntos; buscar una ubicación en el mapa; interactuar en las redes sociales. A ello se debe sumar que el celular se convertirá en un medio de pago que va a revolucionar la forma en que nos relacionamos comercialmente.
Entonces, rapidez, confiabilidad, instantaneidad y conectividad constituyen variables que marcan la diferencia en materia de competitividad país. Por eso, las empresas de telefonía móvil han asumido un compromiso con el desarrollo, entendiendo que ni la vida cotidiana y ni el desenvolvimiento de las organizaciones es posible sin telefonía ni internet móvil.