No sólo el cobre ha caído víctima de la economía china. Esto porque ayer, en una sesión negra para el mercado de materias primas, el barril WTI -que se cotiza en Nueva York- llegó a los US$ 31,47, lo que implica un desplome de 5,3% respecto al viernes y su precio más bajo desde el 23 de diciembre de 2008 (US$ 30,53).
Al otro lado del Atlántico, en Londres, el referencial europeo Brent sufrió un retroceso de 4,81% hasta los US$ 30,25, su precio más bajo desde el 9 de febrero de 2004 (US$ 29,45).
Y si bien los altos niveles de inventarios globales actuales explicarían los actuales valores, junto a la preocupación por la posible disminución de la demanda china, la pregunta que ronda en los mercados es si existe alguna relación causal entre los inventarios de crudo actuales o futuros, y el precio que vaya a tener el crudo en el mediano o largo plazo.
Según publicó ayer Forbes, esto se podría explicar, parafraseando al economista Mohamed El-Erianen, en que estamos frente a un "ajuste de precios ante un nuevo paradigma de la volatilidad."
BoFa revisa a la baja
Por otro lado, Bank of America Merrill Lynch, redujo sus pronósticos para los precios del petróleo para 2016 y el próximo, en medio de un exceso de oferta mundial y una probable rápida depreciación del yuan en China.
Así, el banco de inversión redujo su pronóstico del precio del Brent 2016 a $ 46 por barril de $ 50, y para el WTI lo bajó a $ 45 por barril, desde $ 48.
La entidad señaló que el ingreso inminente de suministros iraníes, ya próximos a salir al mercado, junto con lo que suceda con la moneda de China, podría empujar los precios del petróleo a mediados de los $ 20, dados los ya "extremadamente altos" inventarios.
Un yuan depreciado hará que la importación de varios productos sea más cara, como sería el caso del crudo, y plantea mayores preocupaciones sobre la economía que es el principal consumidor de materias primas del mundo.