No solo es una tradición, es también la transmisión televisiva más importante en Estados Unidos y este año promete romper todos los récords.
Este año será el Levi’s Stadium de Santa Clara, en California, la sede que acogerá el Super Bowl 2016, el próximo 7 de febrero, a la que llegan los Broncos de Denver y los Panthers de Carolina, tras jugarse las correspondientes finales de las Conferencias Americana (AFC) y Nacional (NFC).
En cuanto a la transmisión televisiva, los anuncios publicitarios de 30 segundos este año alcanzaron el récord de US$ 5 millones y la organización espera recaudar más de US$ 400 millones. Según la consultora Kantar Media el Super Bowl del año pasado generó US$ 345,4 millones gracias a los anuncios de 30 segundos que se vendieron en US$ 4,4 millones.
Durante la última década ha sido la empresa Anheuser-Busch el anunciante con mayor exposición en este evento: en total ha desembolsado US$ 278,3 millones de dólares. Le sigue Pepsi con US$172 millones, Coca Cola con US$ 118,4 millones, Chrysler con US$89,5 millones y General Motors con US$86,8 millones.
Como si eso fuera poco, el director ejecutivo de la CBS - estación televisiva que transmite el evento- Les Moonves, dijo que la publicidad de este año no solamente se emitirá en televisión sino que también se verá vía streaming lo que generará aún mayores utilidades.
Por otro lado, los precios de los arriendos se han disparado en toda la Bahía de San Francisco. De hecho, Airbnb reportó que el precio de los alquileres de casas y piezas se ha triplicado para los días entre el 1 y 7 de febrero, por lo que los fanáticos que quieren seguir a sus equipos tendrán que estar dispuestos a desembolsar una mayor cantidad de dinero si lo que quieren es ver el match en vivo.
Además, el estadio Levi’s marcará un hito en cuanto a las telecomunicaciones: el día del Super Bowl contará con 1.200 puntos wi-fi para que los asistentes al juego puedan comunicarse tranquilamente sin ningún tipo de problema, ni saturación.