El presidente francés, Francois Hollande, jugó ayer su última carta política para tratar de allanar el camino hacia la reelección en los comicios de 2017.
La tasa de desempleo de Francia se sitúa en un récord de 18 años, 10,6%. Desde que Hollande asumió la presidencia en 2012, el número de desempleados ha aumentado en más de 650.000 personas, llegando a 3,57 millones de personas. La presión por la necesidad de crear nuevos empleos llevó al presidente a asegurar que si no logra revertir el elevado desempleo no se presentará a las elecciones del próximo año.
Para hacer frente a la situación, Hollande anunció un plan de choque para este año, dotado con 2.000 millones de euros (US$ 2.200 millones), para combatir la cesantía de larga duración y mejorar la formación y empleabilidad.
“Enfrentando la incertidumbre económica y un persistentemente elevado desempleo, también es necesario proclamar un estado de emergencia económica y social”, declaró ayer durante su intervención en el Consejo Económico, Social y Medioambiental en París. “Francia necesita mejorar la capacitación y habilidades de su fuerza laboral”.
La batería de medidas anunciadas incluye un bono de 2.000 euros para las empresas con menos de 250 trabajadores que contraten con un salario de 1,3 veces el salario mínimo (en torno a 1.450 euros) o menos por un mínimo de seis meses.
Después de dos años, el subsidio será permanente a través de un descuento en los cargos de seguridad social, indicó.
Además, el plan contempla 1.000 millones de euros en capacitaciones para desempleados. Según el presidente, el programa se financiará con el ahorro en otras partidas presupuestarias.
“¿En qué planeta está Hollande y su gobierno si piensan que un cheque por 2.000 euros va a hacer una mínima diferencia?”, dijo el portavoz conservador en la Asamblea Nacional, Guillaume Larrivé, tras criticar que Hollande no está haciendo “absolutamente nada con las leyes laborales”.
“Los líderes empresariales no están interesados en conseguir pequeños bonos como incentivo para contratar gente. Lo que quieren es que se reduzcan los cargos sociales y los impuestos. Es una solución doble y durable al problema”, afirmó Bertrand Xavier, ex ministro de Trabajo.
Lazos con Cuba
Hollande recibirá al mandatario cubano, Raúl Castro, en París el 1 de febrero en el marco de una visita oficial que marcará “una nueva etapa en el refuezo de las relaciones entre los dos países”, informó ayer la presidencia francesa.
La cita llega después de que Hollande visitara la isla en mayo de 2014, la primera vez para un jefe de Estado francés desde 1898 y desde que Estados Unidos anunció el inicio de la normalización de relaciones con Cuba, a fines de 2014.