China está aumentando sus esfuerzos para contrarrestar las apuestas contra su divisa. El Banco Popular de China informó ayer que exigirá a los bancos que operan en yuanes en los mercados fuera del país un ratio de reservas mínimo.
“Las condiciones técnicas relevantes se han cumplido y desde el 25 de enero se implementará un ratio normal de reservas en los depósitos en las entidad financieras extranjeras”, indicó.
El coeficiente de reserva era cero desde diciembre de 2014 pero, tras un año en ese nivel, las autoridades consideran que los bancos están ya en condiciones de asumir una política de reserva homóloga a la de los bancos chinos, que tienen un ratio de 17,5% y 15,5% en el caso de entidades de menor dimensión.
Es la primera vez que se exige un ratio de reservas a la negociación “offshore” del yuan. El objetivo es frenar la salida de dinero del país, así como combatir la especulación bajista del cambio de la divisa china en los mercados domésticos y fuera del país, indicó Financial Times.
“A medida que las presiones para la depreciación se han intensificado, el mercado exterior se ha convertido en un lugar destacado para las ventas en corto sobre el yuan”, explicó a FT Yu Xiangrong, analista de China International Capital. “Esto impulsará al alza el costo de el financiamiento en yuanes en el exterior y contribuirá a frenar la especulación”.
Presiones a la baja
El turbulento comienzo del año, que borró más de US$ 5 billones (millones de millones) de valor de los mercados de Shanghái y Shenzen, ha avivado el temor sobre la capacidad de Beijing para gestionar la desaceleración económica del país. En la víspera de la publicación del dato del PIB, dos líderes del país aseguraron que la economía enfrenta crecientes presiones a la baja, pero los fundamentos económicos siguen siendo sólidos, consignó Reuters. El primer ministro Li Keqiang indicó que el gobierno pondrá más atención en las “reformas por el lado de la oferta”, y que el crecimiento se mantendrá en un nivel medio-alto.
Por otro lado, tras el descalabro bursátil generado por el fallido mecanismo de cortocircuito, el presidente de la Comisión Reguladora de Valores de China, Xiao Gang, habría ofrecido su renuncia, aunque por el momento no está claro si el gobierno central la habría aceptado, consignó Reuters.