Entre un 11% y un 13% se proyecta que crecerán las
exportaciones forestales para el año 2011, lo que significa totalizar US$ 5.200
millones, de acuerdo a la información de la Corporación Chilena de la Madera,
Corma.
Sin embargo, la entidad llamó a poner atención en la disminución de los envíos
de madera aserrada y otros productos derivados de ésta, los que enfrentan un escenario
complejo por la caída del dólar y baja demanda de su principal mercado, Estados
Unidos.
De
acuerdo a Fernando Raga,
presidente de Corma, "los positivos resultados estarán marcados casi
exclusivamente por la recuperación de los volúmenes exportados de celulosa y la
mantención de buenos precios en los mercados internacionales, ya que mientras
los envíos de este producto muestran un aumento de un 5,4%, entre el 2008 y la
proyección de 2011, el resto de los productos de la industria forestal ha
disminuido en un 14,1% sus exportaciones".
"En el área de la madera aserrada, elaborada y
remanufacturas –señala Raga– han caído los envíos en forma considerable". Es
así como en 2007, la exportación de madera aserrada llegaba a los 2.8 millones
de metros cúbicos, en 2011 se proyecta que llegue a 1,6 millones de m3. En
tanto, las molduras han disminuido de 783 toneladas a 394 toneladas en el mismo
período.
De
acuerdo al dirigente gremial, "estos productos han enfrentando por varios años
la baja demanda de su principal mercado y han sufrido los efectos negativos de
un dólar muy depreciado respecto al peso, lo que no permite exportar a precios
competitivos, obligando a las empresas pequeñas y medianas a retirarse del
mercado, bajar la producción o simplemente cerrar". La compleja situación se
refleja en disminución de los exportadores de madera aserrada, que pasaron de 77 a 55 empresas entre 2007 y
2010, con una caída del 29%.
Respecto del comportamiento de las exportaciones
este año que termina, Raga manifestó que se lograrán alrededor
de US$ 4.600 millones a US$ 4.700 millones, marcando un aumento de entre un 10% y un 13%
respecto a 2009. Sin embargo, "este fue un período marcado por el terremoto y maremoto de febrero, que afectó
gran parte de la capacidad productiva de la industria forestal".
Aún
así, el ejecutivo indicó que actualmente "apreciamos mejores condiciones
internacionales, tanto en precios como en demanda, principalmente de los países
emergentes, como el mercado
asiático. Además, el precio de la celulosa recuperó los valores pre crisis, luego
de haber caído a la mitad en plena recesión".