El senador DC Ignacio Walker, integrante de la comisión de Educación, nunca ha dudado en levantar la voz para hacer ver lo que, a su juicio, no se ha hecho bien en materia de educación, lo que muchas veces ha provocado el rechazo de sus pares, incluso dentro de su partido. En materia de gratuidad insiste en que el foco debe estar centrado en no discriminar entre alumnos vulnerables.
- ¿Qué le parece que el gobierno evalúe asegurar los recursos para los alumnos del CRUCh y opte por becas para financiar gratuidad en CFT e IP?
- Lo que hay que hacer es ir en ayuda de los alumnos y alumnas más vulnerables, estén dentro o fuera del Consejo de Rectores. Por lo tanto, voy a apoyar cualquier medida práctica, eficiente, que no discrimine arbitrariamente entre alumnos igualmente vulnerables. Hemos propuesto el sistema de las becas, porque nos parece lo más lógico un mecanismo conocido que uno desconocido.
- La oposición aspira a más gratuidad, ¿cómo evalúa el que este sistema pudiera llegar a universidades privadas?
- Me parece absolutamente razonable que el sistema de becas y créditos de ayudas estudiantiles, y los avances en gratuidad que podamos tener, a través de cualquier fórmula que se pueda diseñar pero que no discrimine, vaya en beneficio de alumnos vulnerables dentro o fuera del Consejo de Rectores.
- ¿Aun cuando muchas de las universidades privadas lucran?
- Las universidades son corporaciones y les está prohibido por ley lucrar. Muchos dirán que en la práctica lucran, por eso vamos a dictar una Ley General de Educación Superior que va a establecer una Superintendencia de Educación Superior encargada de fiscalizar que los fondos públicos vayan a los alumnos y que las universidades, que por ley no pueden lucrar, no tengan subterfugios como es el tema de las inmobiliarias.
- Esto hace necesaria la reforma a la educación superior, ¿qué le parece entonces que el gobierno evalúe presentarla dividida en dos proyectos?
- No me desagrada esa fórmula, porque tenemos un criterio mucho más avanzado en la institucionalidad: está, por ejemplo, el Sistema de Acreditación; la Subsecretaría de Educación Superior, o la Superintendencia. Son temas respecto de los cuales debiera existir un amplio consenso, entonces sería interesante avanzar en esa dirección y dejar para más adelante, para madurar la discusión, el tema del financiamiento que, a mi juicio, debe ser un sistema mixto. Es decir, a la oferta, por ejemplo, aporte fiscal directo, y a la demanda el sistema nacional de becas y créditos. Así lo acordamos los cuatro presidentes de la Concertación en agosto del 2011 en plena protesta estudiantil.
- ¿Qué le parece que el gobierno esté esperando conocer el texto del fallo del TC para definir una fórmula y no haya previsto lo que sucedió?
- Muchos hicimos ver al gobierno nuestras aprensiones sobre el tema del TC. No creo que el TC deba constituirse como una especie de poder paralegislativo, pero era evidente que se estaba discriminando arbitrariamente entre alumnos igualmente vulnerables y lo cierto es que no hay un plan de contingencia, no hay un plan B para enfrentar lo que se dio. Pero más allá del TC aquí hay una política pública mal concebida desde el día uno y eso es lo que he resaltado.