Sólo minutos antes de que el segundo candidato a contralor que el gobierno somete a la ratificación del Senado, el abogado Jorge Bermúdez Soto, expusiera sorpresivamente ante la Comisión de Constitución de la Cámara Alta, el ministro del Interior Jorge Burgos daba cuenta de los méritos que lo hacen acreedor del cargo.
Así el jefe de gabinete aseguró que la carta de la presidenta Michelle Bachelet tiene “un muy buen currículum”, apostando también con ello a terminar con la vacancia de ocho meses que se arrastra en la Contraloría.
El profesor de derecho administrativo y ambiental de la Universidad Católica de Valparaíso concitó el respaldo transversal de los senadores, aunque evidentemente los más entusiastas eran los representantes de la oposición, lo que quedó de manifiesto en la Comisión de Constitución, donde los representantes de RN y la UDI no aplicaron similar criterio al utilizado en el caso de la primera propuesta del Ejecutivo, el abogado Enrique Rajevic, el pasado 6 de octubre.
De hecho, nadie le consultó acerca de una eventual inhabilidad por la asesoría que en 2012 realizó en el Ministerio de Defensa; mucho menos pareció incomodar que actualmente Bermúdez esté prestando asesoría a la Superintendencia del Medio Ambiente, como él mismo señaló a la prensa.
Así la exposición de Bermúdez, de casi dos horas, ante los integrantes de la Comisión de Constitución fue un mero trámite en que todos los senadores presentes se abocaron a destacar el buen nivel de su currículum y de su exposición, limitándose a hacer preguntas técnicas.
A esas alturas el mensaje del gobierno era claro y se hacía evidente que cuando la Sala sesione esta tarde estarán los 22 votos que se requieren para aprobar al candidato de La Moneda, él que dejó conforme a la mayoría de los senadores que -salvo el timonel de la DC Jorge Pizarro que acusó que se conversó más con la UDI que con la DC para buscar respaldo al nombre Bermúdez- reconocieron que hubo mucho más diálogo que la vez anterior.
Valoran independencia
Incluso en la derecha reconocen el intenso diálogo que se realizó con el gobierno para avanzar en el nombre del abogado. Aunque el timonel de la UDI, senador Hernán Larraín, hizo hincapié en que en su partido hubieran preferido que una persona de la Contraloría fuera quien reemplazara a Ramiro Mendoza, admitió que “personas como Jorge Bermúdez por su independencia, trayectoria, calidad académica, nos parecía una buena alternativa”.
Por su parte, junto con reiterar que éste es un tema que debió resolverse con mucha anterioridad, el jefe de la bancada de senadores de RN, Baldo Prokurica destacó que Bermúdez “es una persona que ha estado vinculada a la Contraloría de alguna manera, asesorando en todo lo que fue su modernización, creemos que no es una persona que viene a aprender y ha estado vinculado también a algunas instancias de gobierno”.
Pese a ello, el legislador de oposición descartó que eso pudiera constituir un problema, como en el caso de Rajevic. Por el contrario, resaltó que Bermúdez “tiene una independencia para poder actuar en un cargo como es la Contraloría General de la República”.
Las dudas de Pizarro
El presidente de la DC, senador Jorge Pizarro, dijo no conocer personalmente al aspirante a suceder a Mendoza, “pero supongo que tiene los méritos”. El timonel falangista llamó la atención sobre el hecho de que Bermúdez “es una persona que ha hecho muchas asesorías, trabajos y consultorías con el aparato del Estado y curiosamente ese fue uno de los grandes cuestionamientos que hizo la derecha al señor Rajevic, que era un tremendo profesional”.
Mientras que el senador por la Región de Valparaíso, Ricardo Lagos Weber (PPD) destacó que Bermúdez haya hecho carrera en la zona, señalando que “puede aportar una gran experiencia y conocimiento por su labor profesional”. Añadió que, a su juicio, “cumple con todos los requisitos para poder desarrollar su labor. Ha cumplido en la función pública y es un profesor reconocido”.
Las preguntas que omitieron los senadores
Jorge Bermúdez Soto no debió pasar por el interrogatorio a que fue expuesto el primer candidato que propuso el gobierno para llenar la vacancia que dejó Ramiro Mendoza, Enrique Rajevic. Pero la carta del Ejecutivo no pudo esquivar las preguntas a la salida de su exposición en la Comisión de Constitución.
Ahí se le consultó acerca de la asesoría al Ministerio de Defensa en 2012 y a otros organismos de gobierno y si consideraba que ello podría inhabilitarlo para ejercer el cargo, a lo que respondió: "durante toda mi trayectoria profesional he trabajado tanto en el ámbito académico como en el ámbito público; por lo tanto, evidentemente creo que esa trayectoria es la que me tiene aquí", y aseguró que eso "no me inhabilita".
También descartó tener alguna cercanía política y que su relación con Allamand fue sólo profesional, aunque aclaró que "yo trabajé en el Ministerio de Defensa como asesor jurídico (...), al día siguiente que el senador Allamand dejó de ser ministro, yo dejé ese cargo".