El impasse entre la presidenta Michelle Bachelet y el ministro Jorge Burgos provocó no sólo una gran inquietud en el mundo político, sino también una especie de racconto entre muchos dirigentes del falangismo, que no pudieron evitar recordar cuando en su primer gobierno dos experimentados representantes del partido –Andrés Zaldívar y Belisario Velasco- salieron de la misma cartera, por desencuentros con la mandataria.
Y si bien el contexto político era muy diferente, desde hace días la NM estaba a la expectativa, apostando que el escenario se repetiría.
Y si para la mayoría fue una sorpresa que Burgos no renunciara, no para el columnista y dueño del Diario Electrónico El Muro, Gonzalo Arenas. Aunque evidentemente la situación fue a lo menos incómoda, Arenas estima que al jefe de gabinete no le quedaban muchas alternativas más que permanecer en el cargo, “porque la señal de irse era demasiado fuerte, era decir que se acabó la Nueva Mayoría”.
Y agrega “más que mal, más importante que la sensibilidad de los ministros, el que manda en un gobierno presidencialista es el Presidente”.
Con una mirada más práctica y fría, Arenas plantea que se agrandó en demasía el conflicto, porque finalmente la Presidenta es la jefa, “por lo que en el problema que se generó tienen más responsabilidad Burgos y la DC”, aunque admite que “fue feo que el ministro no se haya enterado del viaje”.
Además sostiene que la DC no está en su mejor momento como para salirse del gobierno: “¿Qué fortaleza tiene hoy la DC, cuando su presidente Jorge Pizarro es el político peor evaluado y tiene un presidenciable que no marca nada? No sacan nada con hacer un escándalo, porque no tiene la fuerza para nada”.
Para el director de la Escuela de Ciencia Política de la UDP y analista Claudio Fuentes, a la mandataria “no la ayuda no tener una relación fluida con el mayor partido de gobierno”, por lo que “es fundamental que cambie y que la Presidenta tenga una muy buena relación con la DC, porque aún hay que aprobar proyectos, y seguir gobernando”.
Pese a que Burgos llegó en mayo a La Moneda, en medio de una crisis y con la expectativa de que pondría orden, asemejándose más a la labor que realizó su camarada Edmundo Pérez Yoma durante la primera administración Bachelet que a la tarea realizada por Zaldívar y Velasco, lo cierto es que para muchos dirigentes, el ministro no se ha sabido empoderar.
De hecho, parte del análisis de Fuentes plantea que la mandataria “tiene que empoderar al ministro, incorporándolo en la toma de decisiones”, proceso que según representantes de la NM ya debería estar superado.
Sin embargo, Claudio Fuentes aclara que no se puede comparar ambas situaciones, porque el escenario político entre el primer y segundo gobierno no es el mismo. En ese contexto, señala que la situación de la DC en la coalición anterior y ahora son diferentes.