Tras un mes de plazo, la segunda instancia investigadora del llamado caso Caval en la Cámara de Diputados inicia esta semana la fase de redacción del informe donde se plasmará la labor realizada por sus integrantes y quedará de manifiesto si sirvió conformarla. Esta, igual que la primera, trabajó en averiguar “los actos de gobierno que se vinculan con los negocios y actividades del ex director Sociocultural de la Presidencia de la República y su relación con Caval en la adquisición de terrenos en Machalí. Para conocer cuánto se avanzó en eso, DF quiso enfrentar dos miradas, ambos abogados, los diputados Osvaldo Andrade (PS) y Felipe Ward (UDI).
Felipe Ward: Caval "da cuenta de una telaraña de corrupción"
- ¿Con qué conclusión se queda?
- Con una sensación de preocupación profunda, toda vez que nos encontramos con un problema difícil de resolver por la cantidad de gente involucrada y se da cuenta de una telaraña de corrupción en torno a obtener un beneficio económico importante a partir de estos negocios inmobiliarios. Hay gente de todos los partidos bajo el alero del hijo y la nuera de la Presidenta.
- También hay involucrada gente de la UDI.
- Sí. En un trabajo de meses descubrimos que el poder del dinero es importante. Hay autoridades comunales, regionales, está la familia presidencial, hay participación del síndico, declaraciones muy lamentables del superintendente de bancos, lo que da cuenta de un pacto de silencio en torno a un tremendo negocio.
- ¿En esta segunda comisión recabaron antecedentes relevantes distintos de la primera?
- Hubo dos cosas muy relevantes: la exposición de la Superintendencia de Bancos, que -después de meses de haber indagado en este caso- llega a la comisión descartando absolutamente la existencia de irregularidades en Caval. Y también las declaraciones del alcalde de Machalí.
- ¿Él es UDI?
- Sí, entiendo que es UDI, y los testimonios que están en reserva en la Fiscalía van a seguir dando mucho que hablar en torno a la participación de la familia presidencial y de muchas personas que tienen altos cargos de poder y que han quedado descubiertas en esta telaraña de corrupción que es el caso Caval.
- ¿Qué sería lo óptimo sobre la "la familia presidencial" en el informe?
- La Presidenta no está directamente implicada en el caso Caval, pero sí tuvo una reacción política lamentable, porque prefirió cautelar los intereses familiares, proteger la figura política de su hijo, antes que los estándares que se aceptan en la administración pública. Respecto del hijo y la nuera, los procesos judiciales van a terminar con formalizaciones y más allá de la protección errónea que hace el SII a la nuera de la Presidenta -señalando que no hay antecedentes para presentar acciones judiciales por delitos tributarios- la evidencia va a confirmar que están equivocados.
- ¿En qué línea irían las conclusiones?
- Serán muy contundentes y respaldadas de forma unánime. Hay que ser sumamente consistentes: primero, modificar algunas leyes en orden a que se pueda facilitar el trabajo de las comisiones investigadoras, porque no puede ser que una persona que fue funcionario público en un cargo importante, como el hijo de la Presidenta, se niegue a declarar ante una comisión investigadora del Congreso. Luego, en el caso del SII, también creo que debe haber una distancia más grande entre el gobierno de turno y la autoridad que está a cargo de activar los procesos judiciales en materia tributaria. Un juicio de valor al superintendente de Bancos que sigue calificando este proceso como normal. Y un juicio de valor al síndico, porque se está desarrollando un proceso que creo que va a terminar con sanciones para él, porque hay irregularidades que también fuimos capaces de detectar.
Osvalod Andrade: "No se logró acreditar nada de lo que se pretendía"
- ¿En esta comisión se cumplió algún objetivo?
- Siempre señalé que le tenía bastante más confianza al trámite judicial y la experiencia me dio la razón. Son más las personas que no concurrieron a la comisión que las que sí lo hicieron. Porque las comisiones investigadoras no pueden citar a quienes no son funcionarios públicos; entonces, falta la pata del sector privado. Y al no tener la posibilidad de contrarrestar una información, el procedimiento se hace súper desequilibrado.
- ¿Entonces?
- Mi impresión es que no se logró acreditar nada de lo que se pretendía. Las responsabilidades que se adjudicaban no se acreditaron, porque no basta sólo decir las cosas, hay que probarlas.
- El diputado Ward tiene la convicción de que se acreditó corrupción y que está involucrada la familia de la Presidenta.
- Distingamos. Si usted me pregunta si hubo situaciones irregulares en esa operación inmobiliaria en la Sexta Región, yo concuerdo con eso.
- Él habla de corrupción.
- Póngale el nombre que quiera, el punto es dónde está la responsabilidad. Porque cuando se entra al terreno de la investigación concreta, los nombres más o menos reiterados son militantes de la UDI. ¡Este es el mundo al revés! Las personas de Caval que son artífices, protagonistas de todos los procesos de conversación, influencia, de operaciones de truchería son todas militantes de la UDI.
Entonces, Felipe Ward tiene razón, hay un conjunto de irregularidades, el problema está en quiénes son los responsables. Y ahí él parte de un prejuicio que lo condena.
- ¿Por qué?
- Porque parte del prejuicio de que tiene que involucrar a ciertas personas y, como no lo logra por la vía de las probanzas, hace afirmaciones de esa naturaleza, pero no sé en qué las asienta.
- ¿Cree que se intenta generar la sensación de que la Presidenta está involucrada?
- Creo que esta investigación se inicia con una conclusión: hay que involucrar a la familia de la Presidenta. Hay personas que participaron en este proceso que lo único que ven es eso. Y como no pudieron probarlo, siguen haciendo afirmaciones sin sustento en los hechos ni en la investigación.
- ¿Sólo la oposición?, porque también ha habido oficialistas que han actuado con dureza.
- He escuchado opiniones muy duras, pero nada de esas afirmaciones tiene que ver con los parientes de la Presidenta. Esto, al margen de que me parece que la señora Compagnon y el señor Dávalos debieran haber comparecido, pero esa es otra cosa.
- ¿Cree que se pueda llegar a un informe unánime?
- Si hay un apego a la verdad y una mínima seriedad en este asunto, creo que podemos llegar a un informe común. Para eso pido seriedad.
- ¿Cómo se representaría esa seriedad y apego a la verdad?
- Que el informe recabe los hechos que se lograron acreditar y no especulaciones. Si yo pudiera plantear mi impresión de dónde hay más situaciones irregulares, le hablaría del síndico y de la Municipalidad de Machalí. Y en los dos casos son militantes de la UDI, entonces aquí el desvío de la notoriedad es brutal. Por eso digo que si nos apegamos a la verdad y somos serios podemos llegar a un informe común, pero sin prejuicios.