Una emergencia en las instalaciones de la División Andina de Codelco, en la Región de Valparaíso, obligó a detener completamente su planta concentradora durante la madrugada de este jueves 5 de noviembre, luego de que una obstrucción en el sistema de transporte de relaves provocara un derrame parcial de material que pudo haber alcanzado el cauce del río Blanco.
El incidente se registró en el sector denominado Rápido RV4, ubicado al interior de las operaciones cordilleranas de la minera estatal, en el cajón del río Blanco, comuna de Los Andes.
De acuerdo con antecedentes entregados por Codelco, la emergencia se habría originado por la caída de un objeto al interior de una canaleta utilizada para transportar relaves, residuos que se generan durante el procesamiento del mineral. La obstrucción habría provocado que parte del material saliera del sistema de conducción, aunque hasta ahora no se ha confirmado si efectivamente alcanzó el río.
Frente a la emergencia, la división activó sus protocolos de contingencia, que contemplaron la detención total de la planta concentradora y, como consecuencia, la suspensión del transporte de relaves. Además, dispuso el desvío preventivo de aguas hacia el embalse Piuquenitos y comenzó un monitoreo permanente del río, junto con análisis destinados a evaluar las condiciones del cauce.
Respecto del estado de la emergencia, Codelco aseguró que "esta condición se encuentra controlada, las medidas de mitigación continúan en desarrollo y la autoridad competente ha sido informada oportunamente".
Cierran compuertas del Aconcagua
La contingencia también activó medidas preventivas fuera de las instalaciones mineras, debido a la conexión del río Blanco con el río Juncal y, posteriormente, con el Aconcagua, uno de los principales sistemas hídricos de la Región de Valparaíso, utilizado para el abastecimiento de agua potable y actividades agrícolas.
Tras recibir los antecedentes, la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua dispuso el cierre preventivo de las compuertas de ese tramo, para evitar eventuales captaciones de agua afectada por el derrame.
Desde la organización de regantes señalaron que "hasta ahora no hay antecedentes de afectación en la calidad del agua, aguas abajo. Estamos en coordinación con las autoridades y con la empresa, y los regantes serán informados oportunamente de la reapertura".
Por ahora, no se ha informado una fecha para la reapertura.
La emergencia también llevó a Esval a cerrar la captación superficial desde el río Aconcagua y activar fuentes subterráneas y sistemas de respaldo para complementar la producción.
El subgerente zonal de Esval, Rodrigo Lastra, informó que el suministro de agua potable se mantiene funcionando con normalidad y que los equipos de la compañía están monitoreando permanentemente la situación.
Hijuelas presenta denuncia
La contingencia también generó preocupación en la comuna de Hijuelas, donde el municipio presentó una denuncia ante el Servicio de Salud y la Dirección General de Aguas (DGA) para solicitar antecedentes sobre los posibles efectos del derrame. La acción municipal apunta especialmente a determinar los riesgos para el suministro de agua potable y el riego agrícola, considerando la importancia del río para ambas actividades en la zona.
La alcaldesa de Hijuelas, Verónica Rossat, advirtió que la comuna cuenta con pozos de captación de agua potable que abastecen a sectores de la Región de Valparaíso y que el Aconcagua constituye una fuente fundamental de riego para los agricultores.

La autoridad comunal sostuvo que todavía no disponen de información suficiente sobre la cantidad de material derramado ni sobre sus posibles consecuencias, por lo que solicitaron respuestas a los organismos competentes.
Rossat también cuestionó la falta de antecedentes entregados a la comunidad y pidió esclarecer los efectos que podría tener la emergencia tanto en el consumo humano como en las actividades agrícolas.
SMA exige antecedentes a Codelco
En paralelo, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) inició una fiscalización en terreno y requirió información urgente a Codelco para determinar las causas y consecuencias del derrame. El organismo fijó un plazo de dos días hábiles para que la minera informe el volumen de relaves derramados y recuperados, las superficies eventualmente afectadas y los resultados de los monitoreos de calidad del agua del río Blanco. Además, tendrá cinco días hábiles para entregar un informe consolidado sobre las causas de la falla, los impactos ambientales y las medidas para evitar nuevos incidentes.

El superintendente Emanuel Ibarra explicó que "nuestros equipos de la división de fiscalización ya se encuentran en terreno para verificar los impactos en el sector afectado".
La SMA advirtió que el incumplimiento de estos requerimientos constituye una infracción grave, según su Ley Orgánica, y puede dar lugar a procedimientos sancionatorios.