El dólar se acercó a la marca de $ 1.000 este jueves, mientras Chile sigue acumulando malas noticias económicas y el panorama de la inteligencia artificial (IA) se vuelve algo más pesimista. En paralelo, los agentes siguieron internalizando las recientes señales de la Reserva Federal (Fed).
Fue similar al inicio de semana, cuando estuvo a $ 1 de los cuatro dígitos. La divisa ahora llegó hasta $ 997 a media mañana, pero se cotizó a $ 991,3 al cierre de la jornada, vale decir, con un leve aumento de $ 2,3 en el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
Temprano se supo que la tasa de desocupación nacional subió a 9,8% en el trimestre julio-septiembre, cifra que estuvo dos décimas sobre la estimación de consenso, y que representa un máximo desde mediados de 2021.
El reporte de empleo "confirma que la economía doméstica sigue con holguras evidentes", pero "no tuvo la fuerza suficiente como para dejar al tipo de cambio en niveles de $ 1.000", dijo a DF el subgerente de Trading en el Banco Internacional, Diego Souper.
"Sale mucha venta cuando se acerca a los $ 1.000. Ahora, igual el hecho de que se mantenga en estos niveles, saliendo dato tras dato, hace pensar que en algún momento podría romper tranquilamente esa marca, pero no lo vemos quedándose ahí durante un rato largo. Puede estar unos días, pero en el mediano plazo lo vemos bajo $ 1.000 y más cercano a $ 970", consignó el ejecutivo.
Hubo una presión de venta generalizada en los mercados cambiarios de América Latina. De hecho, el ranking de pérdidas de monedas emergentes fue encabezado por el peso mexicano y el real brasileño. El dollar index, que compara al dólar con otras "monedas duras", retrocedía 0,2%.
Atención a la IA
Por su parte, el cobre bajó 0,9% a US$ 6,51 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, alineado con las fuertes caídas que sufrieron las acciones tecnológicas en Wall Street, tras el decepcionante flujo de caja libre reportado por Alphabet. Esto volvió a poner sobre la mesa los temores sobre la sostenibilidad de las apuestas en torno a la IA.
Como contracara de esta aversión al riesgo, los bonos del Tesoro estadounidense recibieron una fuerte demanda, y con ello el rendimiento en el tramo clave de 10 años plazo perdió la marca de 5% que había superado en la víspera.
Souper observó que los resultados de estas empresas han afectado al cobre, pero estimó que el metal rojo "no está siendo el principal driver del tipo de cambio, sino más bien los diferenciales de tasas".
El tipo de cambio cerró al alza este miércoles, mientras transcurría la conferencia de prensa del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en horas de baja liquidez para el mercado chileno.
El banco central mantuvo su tipo rector sin cambios, como se esperaba. Eso sí, las tasas cortas de Estados Unidos se relajaron ese día, pero no tanto como para que los operadores dejaran de prever un alza de tasas en la próxima reunión, la de diciembre. También esperan que en 2027 haya una subida adicional, pero el caso de un tercer ajuste se ha debilitado.
Las últimas noticias macro no movieron mayormente la aguja. El deflactor subyacente de gasto en consumo personal, que la Fed mira de cerca, registró un alza de 0,3% mensual. Por su parte, el PIB creció 3,4% anualizado en su primera estimación del tercer trimestre, pero los indicadores de precios se desaceleraron más de lo previsto.