El tipo de cambio giró hacia arriba este miércoles, después de que la Reserva Federal (Fed) alteró drásticamente las expectativas de tasas de interés en dólares, al conocerse que sus miembros están considerando seriamente la idea de un endurecimiento monetario.
La paridad dólar-peso se encontraba en $ 881 justo antes de las 14:00 horas, cuando la caída se borró de golpe una vez que la Fed publicó su comunicado y proyecciones económicas. Así, el dólar cerró con un alza de $ 5,2 hasta los $ 891,2 en las pantallas de Bloomberg, rompiendo con seis jornadas consecutivas a la baja.
El rendimiento del Tesoro a dos años -sensible a las expectativas sobre la política monetaria estadounidense- se disparaba 16 puntos base (pb), con lo que el dollar index saltaba 1% hasta los 100,5 puntos y el cobre Comex retrocedía 2,4% a US$ 6,41 por libra. El petróleo Brent cotizaba estable en US$ 80 por barril.
Estabilizar precios
Sin sorpresas, la primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, sigla en inglés) bajo la presidencia de Kevin Warsh mantuvo el tipo oficial en el rango de 3,5%-3,75%. Ahora bien, aunque la estimación mediana del mapa de puntos (dot plot) arrojó una tasa sin cambios al cierre de 2026, la mitad de los miembros señalaron un nivel mayor que el actual, cuando ninguno se había inclinado por esa posibilidad en el dot plot de marzo.
"El Comité garantizará la estabilidad de precios", sentenció el FOMC en un comunicado inusualmente breve. "La inflación sigue siendo elevada en relación con la meta de 2% del Comité", y "la actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre que se debe, en parte, al conflicto en el Medio Oriente", fueron algunas de sus observaciones.
"Hemos fallado durante cinco años y vamos a solucionarlo", dijo Warsh en la conferencia de prensa, haciendo referencia el tiempo que lleva la inflación por debajo de la meta. El banquero central insistió repetidas veces en la misión de retomar la estabilidad de precios.
Los mercados monetarios pasaron a descontar casi 40% de probabilidad de que tan pronto como en la reunión de julio se suba el tipo oficial en 25 pb, y 85% de que este regreso a la política restrictiva ocurra en septiembre, mientras que esto se da por hecho ya cursando el cuarto trimestre. No sólo eso, para enero de 2027 ya ven altamente probable un alza acumulada de 50 pb.
"El dólar global siguió la tendencia marcada por el aplanamiento bajista en la curva de rendimientos de Estados Unidos y se apreció ante la noticia de que la Fed está preparada para aplicar medidas de endurecimiento", escribió el economista jefe internacional de ING, James Knightley.
"También resulta favorable para el dólar el panorama de los mercados de activos estadounidenses, donde la estabilidad en el segmento de largo plazo del mercado de bonos y el hecho de que las acciones hayan revertido pérdidas intradía sugieren que los inversionistas del lado comprador valoran el compromiso renovado con la estabilidad de los precios", comentó.
Son noticias que además siguieron a unas ventas minoristas sorpresivamente sólidas en EEUU. La serie principal arrojó un alza de 0,9% mensual en mayo, mientras que el llamado "grupo de control" -centrado en componentes más fijos- aumentó 0,7%. En ambos casos, estuvieron tres décimas sobre las estimaciones de consenso.
Tasas locales
Previamente y también en línea con lo esperado, el Banco Central de Chile no anunció cambios sobre su tasa oficial. "El Consejo estima que el balance de riesgos para la inflación se ha ido equilibrando, aunque el escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual", dice el comunicado, lo que a ojos del mercado constituye el principal mensaje de esta reunión.
Esta mañana el Central publicó el Informe de Política Monetaria de junio, en el que se revisó a la baja la estimación de crecimiento para este año, aunque esta se movió hacia arriba en los dos años siguientes.
Tomando nota de las señales que trajo la entidad, las tasas swap se desacoplaron de sus comparables extranjeras, y de hecho cerraron con leves caídas, aun en medio de las fuertes alzas de los rendimientos estadounidenses.
El peso chileno, una de las divisas más golpeadas por el estallido de la guerra a finales de febrero, era la segunda emergente más fortalecida en el curso de la semana, viendo los progresos hacia un pacto que reabriría el estrecho de Ormuz.
Los agentes extranjeros compraron pesos por US$ 1.000 millones en derivados este lunes, según datos del Banco Central, con lo que su posición neta disminuyó a cerca de US$ 11.800 millones contra la moneda local.
En todo caso, Donald Trump advirtió que Washington volvería "directo a bombardear" Irán si es que no le satisface la implementación del memorando de 14 puntos acordado con Irán -ya con firma electrónica-, según declaraciones desde la cumbre del G7 en Francia. La firma oficial está agendada para este viernes en Suiza.