Una encuesta de confianza empresarial hizo despegar las tasas soberanas de Estados Unidos en la sesión de este miércoles, ya que remeció a inversionistas inquietos por la incertidumbre en Medio Oriente y lo que parece ser un incipiente ciclo de política monetaria restrictiva.
Así, el dólar-peso registró su mayor alza desde principios de junio y alcanzó máximos de 12 meses. Según el registro de Bloomberg, la paridad local escaló $ 15,1 hasta $ 962,8 al cierre, borrando sus caídas previas de la semana, y el peso chileno fue la segunda divisa emergente más debilitada.
Las compras globales de dólares se multiplicaron, y así el dollar index crecía 0,5% para superar los 101 puntos por primera vez desde julio. En cuanto a las materias primas, el petróleo Brent subía 4,3% a US$ 103,5 por barril y el cobre BML retrocedió 0,9% a US$ 6,63 por libra.
Tierra firme
"Los datos macro de hoy tuvieron un fuerte impacto en las tasas por dos motivos principales. Uno es que le dan espacio a la Reserva Federal (Fed) para mantener un tono más restrictivo. La actividad está sólida, entonces no tiene un contrapeso por el lado de la actividad para seguir con una postura restrictiva, y eso es favorable para el dólar", dijo a DF el estratega de Inversiones de Sura Investments, Ariel Nachari.
Se trata de los índices de gerentes de compras (PMI, sigla en inglés) elaborados por S&P Global. El reporte preliminar de septiembre mostró que el PMI manufacturero arrojó 57 puntos y el de servicios 58,7 enteros, superando claramente las estimaciones de consenso, que habían apuntado a 53,7 y 55,8 puntos, respectivamente. En ambos casos, son máximos de más de cuatro años.
A propósito del segundo punto, Nachari explicó que "hay una discusión sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial destrabe un mayor crecimiento de largo plazo, lo que es consistente con un equilibrio de tasas largas más altas y, por ende, una mayor fortaleza estructural del dólar con respecto a otras monedas. Por eso tenemos al rendimiento del treasury a 10 años en su mayor nivel desde 2007".
El rendimiento del Tesoro a dos años -sensible a lo que se espera de la Fed en el corto plazo- saltaba 13,1 puntos base (pb), mientras que la tasa a 10 años aumentaba 16,1 pb hasta llegar a 5,12%. Más se exacerbaron las ventas de todos estos bonos soberanos durante la tarde, tras una débil subasta de treasuries a cinco años.
Escépticos y halcones
El mercado chileno venía de cerrar levemente a la baja este martes, en momentos en que el optimismo sobre Medio Oriente estaba reprimido, tras el discurso de Donald Trump frente a la Asamblea General de Naciones Unidas donde sostuvo que podría tomar la decisión de "aniquilar" a Irán.
Pero poco después se supo que los enviados especiales de EEUU, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron con pares iraníes, en negociaciones que duraron tres horas y se calificaron de "muy buenas" y "muy productivas".
Sin embargo, las recientes caídas del petróleo no se han traducido en movimientos más amplios de las tasas de interés y las divisas, con riesgos de inflación que siguen siendo elevados dados los altos precios minoristas, observó el head de Research en MUFG, Derek Halpenny.
"Probablemente también exista un nivel comprensible de escepticismo respecto a que esta vez sea diferente a momentos anteriores en los que, según se informaba, un acuerdo estaba a punto de cerrarse. Sin embargo, el continuo aumento de los precios de la gasolina y el diésel bien podría hacer que esta vez el proceso resulte más productivo", evaluó.
Pero el mercado notó que Irán estaría planteando exigencias muy similares a las del último acuerdo fallido, a lo que se sumó una dura reórica por parte de Masoud Pezeshkian en la Asamblea General. El presidente iraní acusó a Washington de “sacrificar a la población de un país para lograr sus objetivos ilegítimos”.
El conflicto ya ha dejado numerosas huellas económicas y, de acuerdo con Halpenny, los mercados de divisas y tasas se han estado viendo influenciados de forma relevante por las últimas declaraciones de los altos funcionarios de la Fed.
El presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, y su par de St. Louis, Alberto Musalem, mostraron una postura restrictiva esta semana. Tom Barkin, de la Fed de Richmond, sostuvo que llevará tiempo volver a situar la inflación en el objetivo, y que existe el riesgo de que el alto nivel de precios afecte las expectativas inflacionarias.
Los operadores de futuros y swaps dan por hecho que en los próximos 12 meses, de forma escalonada, la Fed habrá subido la tasa clave en 75 pb, e incluso contemplan una alta probabilidad de que el ajuste total abarque 100 pb para esa fecha. El próximo aumento podría venir tan pronto como en octubre, escenario para el que descuentan 70% de probabilidad.