La economía chilena la pasa mal. A una débil actividad, ahora se sumó una mayor inflación.
De acuerdo con lo informado este martes por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un sorpresivo 0,6% en agosto respecto al mes previo -el doble de lo previsto por el mercado- y escaló a 4,1% en 12 meses, desde el 3,5% de julio.
Los economistas coincidieron en que el inesperado avance respondió a las alzas de grupos relevantes de la canasta del IPC: alimentos y transporte.
Determinantes en dichas divisiones fueron el sistema frontal que afectó al país desde finales de julio; y la mayor cotización del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente.
De hecho, según el análisis de la investigadora del Observatorio del Contexto Económico (OCEC UDP), Valentina Apablaza, los mayores aumentos mensuales de todo el año correspondieron a las carnes: vacuno, un 3,9%; pollo, 2,4% y cerdo, un 1,9%, respectivamente.

También las hortalizas tuvieron notorios incrementos: lechuga, un 10,9%; papa, un 17,8%; y zanahoria, un 19,6%.
“Todo parece indicar efectos del frente climático ocurrido en varias regiones del país, desde principios de julio”, señaló Apablaza. Y agregó que el avance mensual de 32,3% del pasaje aéreo obedecería al fuerte aumento del crudo en el mercado internacional y su impacto en el precio del kerosene para avión, en conjunto con la depreciación del tipo de cambio nominal.
El analista económico de BTG Pactual Chile, Martín Gutiérrez, coincidió y explicó que “no interpretamos esta sorpresa al alza como evidencia de un deterioro generalizado en la dinámica inflacionaria”.
No obstante, advirtió que su composición “no es del todo tranquilizadora, ya que algunas de las mayores desviaciones se produjeron en ítemes potencialmente afectados por la persistencia de elevados precios del petróleo, que siguen siendo una fuente importante de riesgos inflacionarios al alza”.
Todo sube
En respuesta al inesperado resultado de agosto, los analistas subieron sus proyecciones de inflación para fines de año, las que superaron el 4% y se alejaron del cierre de 3,5% en 2025 y de la meta de 3% a la que aspira el Banco Central.
El economista jefe de Fynsa, Nathan Pincheira, consideró que estando tan cerca de fin de año es “razonable” incorporar la sorpresa a la estimación para finales de 2026.
“En nuestro caso, quedaría en un 4,3%, pero no vemos alguna necesidad de incorporar más inflación, como que este tema de elementos volátiles tenga incidencia en otros productos, uno podría decir ya la indexación o efectos de segunda vuelta”, explicó.
Fintual ajustó al alza su previsión y pasó de 4% a 4,4% para los precios internos a cierre de año.
El economista jefe de Credicorp, Samuel Carrasco, también revisó al alza su cálculo a diciembre a 4,5%.
“Los principales riesgos siguen siendo la incertidumbre en torno a los precios de los combustibles y el posible impacto de El Niño en los precios de los alimentos”, dijo.
Scotiabank coincidió con la previsión de 4,5% a diciembre, pero incluso lo calificaron de “conservadora” por lo que incluyen un sesgo al alza.
El economista jefe de la entidad, Jorge Selaive, escribió en la red social X que se acercaría a 5%.
En esta línea, BTG Pactual revisaron desde 4,7% a 5% aproximadamente, sujeto al comportamiento del precio del petróleo en adelante.
Apablaza, en cambio, consideró que la inflación cerraría en 4,1% en diciembre. Al igual que Itaú, aunque precisaron que está sesgada al alza.
“Si bien el dato introduce riesgos alcistas de corto plazo, no altera significativamente nuestra visión de mediano plazo. Seguimos observando una demanda interna débil, holguras en la economía y expectativas de inflación que permanecen bien ancladas”, explicó gnacio Martínez, economista de Banco Itaú.
La UF cruzará los $ 41.000 en octubre
Más precisamente, la investigadora del Observatorio del Contexto Económico (OCEC UDP), Valentina Apablaza, dijo que la UF será de $ 41.130,8 el 9 de octubre, un salto desde los actuales $ 40.885.Un avance que presiona el pago de una serie de servicios que se reajustan por el aumento del costo de la vida, como los dividendos en el caso de los deudores de créditos hipotecarios y/o el precio de los planes de isapre, entre otros.
La UF se reajusta a partir del día 10 de cada mes y hasta el día 9 del mes siguiente, en forma diaria, a la tasa promedio correspondiente a la variación que haya experimentado el IPC en el mes calendario inmediatamente anterior al período para el cual dicha unidad se calcule.