Las señales de deterioro del mercado laboral no paran. Es más, empeoran.
Así lo constató la última edición de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), publicada este miércoles por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la cual mostró que en el trimestre junio-agosto, la tasa de desocupación nacional se ubicó en 9,6%, lo que implica un aumento de 1 punto porcentual (pp.) en doce meses.
Con este dato, el indicador anota su sexto incremento interanual consecutivo.
Y uno de los datos más desalentadores es que la economía volvió a perder puestos de trabajo.
De acuerdo con la medición, la cantidad de ocupados disminuyó 0,9% en 12 meses, equivalente a 81.352 personas menos trabajando. Así, los ocupados llegaron a 9,27 millones.
“Tenemos un aumento importante de las personas desocupadas, que es un aumento estadísticamente significativo. En las personas ocupadas observamos una caída y eso genera una presión respecto a la tasa de desocupación”, explicó el subdirector técnico del INE, Leonardo González.
En paralelo, la fuerza de trabajo aumentó 0,3%, equivalente a unas 32 mil personas, mientras que el número de desocupados creció 13%, hasta alcanzar las 989.400 personas, es decir, 113.512 más que hace un año.
Así, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 61,5% y 55,6%, decreciendo 0,3 pp. y 0,9 pp., en cada caso; mientras que la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 1,8%, influida por las personas inactivas habituales (1,6%) y personas inactivas potencialmente activas (3,4%).
El golpe al empleo formal
La composición de la caída volvió a encender las alertas sobre la calidad del mercado laboral.
Y es que tal como viene ocurriendo desde hace unos trimestres móviles atrás, el retroceso de 0,9% de los ocupados estuvo explicado exclusivamente por la disminución del empleo formal, que cayó 1,3% en 12 meses, equivalente a 88.124 puestos menos, y completó su sexto descenso interanual consecutivo.
“Esta caída de la población ocupada se explica exclusivamente por la caída de las ocupaciones formales”, recalcó González durante la presentación de los resultados.
En contraste, los ocupados informales volvieron a crecer y acumularon 10 incrementos consecutivos, aunque esta vez el avance fue de apenas 0,3%. Así, la tasa de ocupación informal llegó a 26,3%, 0,3 pp. más que hace un año.
Por actividad económica, la disminución de los ocupados estuvo impulsada principalmente por industria manufacturera (-7,6%), información y comunicaciones (-16,8%), administración pública (-3,4%) y comercio (-1,1%). En la vereda contraria estuvieron servicios administrativos y de apoyo (+8,6%), hogares como empleadores (+7,8%) y construcción (+3,3%).
Otra señal vino de quienes intentan ingresar al mercado laboral. Los cesantes aumentaron 12,1%, mientras las personas que buscaban trabajo por primera vez se incrementaron 23,2%. Por nivel educacional, los desocupados con educación universitaria o superior crecieron 15,3% y completaron 12 alzas consecutivas.
La brecha con 2019 se amplía
El INE volvió a poner cifras a la distancia que mantiene el mercado laboral respecto de los niveles previos a la pandemia.
De acuerdo a la entidad, la tasa de ocupación se ubicó 2,3 pp. por debajo de igual trimestre de 2019, diferencia equivalente a cerca de 397 mil personas. En otras palabras, para recuperar la tasa de ocupación que tenía el país hace siete años se requerirían unos 397 mil ocupados adicionales.
La brecha estuvo fuertemente concentrada entre los hombres: en el caso de ellos se necesitarían 324 mil ocupados adicionales para recuperar su tasa de 2019, frente a unos 73 mil en el caso de las mujeres.
El organismo introdujo, sin embargo, un matiz relacionado con el envejecimiento de la población. Al calcular una tasa de ocupación acotada hasta la edad de jubilación, la distancia respecto de 2019 se redujo desde 2,3 pp. a solo 0,3 pp., mostrando que una parte de la brecha general responde al cambio demográfico.
“La brecha entre la tasa de ocupación general y la acotada ha aumentado en el tiempo, reflejo del envejecimiento de la población”, dijo.
Más desempleados de larga duración
La duración del desempleo también siguió mostrando señales de alerta.
“El crecimiento interanual de las personas desocupadas, que fue de 13%, se fundamentó principalmente por el grupo que lleva buscando entre tres a cinco meses, con un aumento de 24,3%, alcanzando las 258 mil personas", dijo González.
Además, el grupo de personas que llevan 12 meses o más buscando trabajo (desempleo de larga duración) aumentó un 21,4%, hasta totalizar unas 187 mil, y representaron el 18,9% del total de desocupados.
La proporción fue mayor entre las mujeres, con 20,5%, frente al 17,5% de los hombres. Con todo, la duración promedio de la búsqueda disminuyó desde los 8,1 meses registrados en el trimestre anterior a 7,8 meses, debido principalmente al ingreso de nuevos desocupados que todavía llevan menos tiempo buscando trabajo.
¿Qué viene ahora?
Consultado sobre si el mercado laboral podría comenzar a mostrar un cambio de trayectoria con la incorporación de septiembre, el subdirector técnico del INE, Leonardo González, recalcó que el organismo no realiza proyecciones, aunque reconoció el patrón estacional de los próximos meses.
“Cuando se introduce el mes de septiembre, los datos en la historia tienden a ir mejorando”, señaló.